Escultura de grandes dimensiones situada junto a la Estanca, a escasa distancia de la población. Se inauguró el 6 de julio de 1968.
En esta obra -como es habitual en su producción artística- José Gonzalvo es capaz de extraer las máximas posibilidades expresivas al hierro. Además refleja su tradicional vínculo con el mundo figurativo, el marcado carácter geometrizante de las figuras y su pronunciada expresividad.
El esbelto tamborilero se eleva sobre un pedestal en el que están representados -sobre tres de sus caras- los edificios más emblemáticos de Alcañiz: la Lonja, la torre del homenaje del Castillo, la torre gótica de Santa María la Mayor, etcétera. Este conjunto escultórico se dispone, a su vez, sobre una extensa plataforma o basamento en forma de tambor.
[Se adjunta la reseña sobre su inauguración publicada en el programa de fiestas de Alcañiz de 1968]
José Gonzalvo Vives (Rubielos de Mora, 1929 – Valencia, 2010). Escultor y pintor con una amplia producción. Autor de un buen número de esculturas públicas incluidas en monumentos de temática diversa, como este mismo y el de Albalate del Arzobispo dedicados al tambor y al bombo, el Monumento al toro embolao en Rubielos de Mora, el Monumento a la vaquilla en Teruel, y el Monumento al labrador y al minero de Andorra. Gran fuerza tienen también sus retratos, como el Monumento a Joaquín Costa en Zaragoza, y los de Goya de Fuendetodos (junto a su casa natal) y Barcelona, éste último con el nombre de Los aragoneses a Goya.







