Según bien sintetiza Nuria Ramón, se localiza en un abrigo desplomado en una zona de paleocanales de arenisca, situada en la margen izquierda del río Guadalope. Está orientado a poniente, apareciendo materiales en una zona deprimida, en cuyo centro existe actualmente un olivar. Se excavaron un total aproximado de 39 metros cuadrados, repartidos en dos catas amplias y siete sondeos exploratorios. En la cata 1, que conserva la estratigrafía completa, aparecieron restos de un posible hogar de forma circular, con pequeños cantos de caliza y arenisca. La cata 7 y 8 presentaron un suelo de arena, probablemente de ocupación, compacto y endurecido, con huellas de surcos y pequeños hoyitos. En la cata 2, 3, 4, 6 y 9 se encontró un único nivel y escaso material arqueológico. La cata 5 resultó estéril.
Los restos líticos comunes son lascas, láminas, núcleos y fragmentos de sílex. En cuanto a las piezas tipológicas destacan los perforadores y los geométricos. Entre estos últimos, se observa un predominio de los segmentos y del doble bisel. En la cata 1 apareció además un útil pulimentado, así como los elementos de adorno se reducen a un elemento, en el primer caso a un punzón y en el segundo a un colgante en concha.