El yacimiento denominado ‘La Redehuerta’ es en realidad, como se señala en casi todas las publicaciones relacionadas, el topónimo de una de las áreas con mayor índice de hábitat desde la prehistoria en Alcañiz. En ella se realizaron múltiples hallazgos muebles, atribuyéndose casi siempre un origen en esa genérica partida. Sirva como ejemplo, al referirse a ese lugar arqueológico el texto de Benavente et alii (1991, p. 73):
A lo largo de La Redehuerta es habitual encontrar materiales muy variados y pertenecientes a diversas épocas. Existen lugares de gran concentración de sílex, con inequívocos restos de talla y de algunas piezas tipológicos, cerámica a mano de épocas prehistórica y protohistórica: cerámica ibérica, romana, medieval y moderna. De la misma zona, proceden hallazgos sueltos como monedas ibéricas, romanas y medievales; fíbulas y otras piezas metálicas; molinos de piedra barquiformes y circulares; un interesante capitel decorado de época hispano-visigoda, etc.
A pesar de ello, se han dado a conocer diferentes coordenadas geográficas de situación, que evidentemente, han de corresponder grosso modo, con al menos, una parte de esos elementos localizados. La evolución de los estudios arqueológicos alcañizanos desde los años noventa del siglo pasado, ha permitido diferenciar e individualizar todo el conjunto de nuevos asentamientos que aparecen en el actual catalogo.
Aunque en el listado del SIPCA figure como un enclave de la Edad del Hierro, resulta a las claras que no es posible con estos antecedentes asegurar un origen concreto a esas piezas arqueológicas referidas, pues nunca se afirmó que pertenecieran a uno y sí, a una amplia partida. En todo caso los puntos que se indicaron se aproximan en alto porcentaje al nuevo yacimiento conocido como Torre del Coronel.