Escultura zoomorfa ibérica que parece representar un animal indeterminado. Está compuesta por un solo bloque de piedra el cual se encuentra fragmentado. El perfil de la grupa recuerda a la de los verracos de la meseta, por lo que podría identificarse con un bóvido. No obstante, otras razones hacen pensar que se trata de un caballo por las líneas incisas en la cola y la presencia de un motivo decorativo en la parte del lomo alusiva a la representación del ephippium.
La imposibilidad de establecer una cronología exacta y la falta de elementos significativos en su forma, impiden determinar su función y significado. Este tipo de representaciones zoomorfas son objeto de distintas interpretaciones, desde una marca diferenciadora entre tribus, una función protectora, funeraria e incluso religiosa.
Descubrimiento
Se encontró en febrero de 1997 en la vertiente Sur del poblado Íbero Romano del Palao. Fue depositado en la colección de los Padres Escolapios y donado posteriormente al Excelentísimo Ayuntamiento de Alcañiz.