En el auténtico corazón de la ciudad, en la plaza de España, se alza su monumental casa consistorial, uno de los más bellos ejemplos de arquitectura renacentista aragonesa. Sus obras se llevaron a cabo, básicamente, entre 1567 y 1570. Se construyó como casa del Concejo, asociada a las diversas funciones que los gobiernos municipales ejercían: políticas, de representación y administrativas. Su fachada principal es una magnífica obra clasicista, llena de equilibrio y armonía, realizada en piedra sillar. Tiene una distribución clara y racional, estructurada en tres zonas horizontales o cuerpos, y en tres verticales o calles. En la planta principal o noble se disponen tres vanos rematados por frontones triangulares con piramidones en sus extremos. El central está cegado por el gran escudo de Alcañiz (añadido en 1742). En el tercer piso se desarrolla la típica galería aragonesa, definida por una sucesión de arcos que, en este caso, se apoyan sobre airosas columnas que confieren al conjunto mayor elegancia. Todo este conjunto está rematado por un gran alero de madera con dos líneas de ménsulas y decorado con ovas, acantos y casetones con motivos pinjantes. Su fachada lateral presenta elementos de tradición mudéjar: uso del ladrillo y decoración de bandas en esquinilla. En el siglo XVIII se llevó a cabo una profunda reforma del interior de este edificio. En su salón de sesiones se conservan dos magníficos fragmentos de pintura mural procedentes de la torre del Homenaje del Castillo. En uno de ellos se representa el tema clásico de La Rueda de la Fortuna, con su clara alusión al paso del tiempo y al destino.
Formando ángulo recto con el ayuntamiento se eleva la esbelta lonja gótica, construida como espacio público destinado fundamentalmente a funciones comerciales o mercantiles. Considerada tradicionalmente como un trasunto de las loggias quatrocentistas, es también evidente su semejanza con el modelo que se desarrolla en la arquitectura gótica civil levantina. Está definida por tres grandes arcos apuntados, dos de los cuales tienen su intradós decorado con arquillos lobulados y su trasdós con motivos vegetales (cárdinas). Los tres arcos están recorridos por finas molduras que se continúan por las columnitas adosadas a los grandes pilares. Los capiteles presentan una interesante decoración escultórica. En el más próximo a la casa consistorial se representa un ángel que sostiene el escudo de Alcañiz flanqueado por decoración vegetal. En cuanto a la datación de esta lonja, en este momento no se tiene constancia documental de su construcción, pero por sus características arquitectónicas se considera obra de principios del siglo XV. Lo que es indudable es que este edificio ha sufrido importantes ampliaciones y modificaciones. Las de mayor envergadura fueron, sin duda, el añadido de la galería superior en el siglo XVIII y la reforma tras los graves desperfectos que sufrió por la explosión de un polvorín en 1840. Ver entre las imágenes, la que se muestra con las cronologías de las diversas zonas del conjunto.
El conjunto «Ayuntamiento y Lonja» de Alcañiz se declaró monumento histórico-artístico, mediante decreto del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes de 3 de junio de 1931 (publicado en la Gaceta de Madrid de 4 de junio de 1931). En la actualidad, Bien de Interés Cultural, categoría de Monumento. El Boletín Oficial de Aragón del día 16 de abril de 2004 publicó la Orden de 22 de marzo de 2004, del Departamento de Educación, Cultura y Deporte, por la que se completa la declaración originaria de Bien de Interés Cultural de la denominada «Casa Consistorial y Lonja» en Alcañiz (Teruel), conforme a la Disposición Transitoria Primera de la Ley 3/1999, de 10 de marzo, de Patrimonio Cultural Aragonés.
Más información
En ese apartado de esta ficha se puede descargar un estudio histórico-artístico del conjunto, realizado en 2020, cuando se restauraron sus fachadas. En el mismo apartado de la ficha de la lonja se incluye un estudio histórico-documental de este mismo conjunto realizado por Mar Aznar en 2021.







