Se despierta la mañana y con ella se levanta Alcañiz, para iniciar un día de fiesta. Es Domingo de Ramos. La Plaza luce todo su colorido y Santa María está llena, sobre todo de niños. Es el comienzo de la Semana, con una procesión popular.
Primero, concentración en la Iglesia donde se bendicen los ramos. Palmas pequeñas que llevan los niños con colgantes, además de laurel y olivo que en días posteriores veremos sujetos a los balcones de nuestras casas.
La Burreta sale de la Iglesia. Dos filas de acompañantes con ramos y con las mejores galas darán la vuelta por la ruta tradicional, subida del Teatro, calle Blasco y calle Alejandre, para llegar a la Plaza.
A continuación, en Santa María se oficiará la misa.





