Calanda es un extenso término del Bajo Aragón en cuya superficie se encuentran gran diversidad de paisajes y ecosistemas. La amplia extensión de la estepa alcañizana procedente del corazón del valle del Ebro se extiende por este término hasta las cercanías del núcleo de población, aunque este territorio se encuentra reconvertido en grandes superficies agrícolas. Es en este mismo espacio en donde se sitúa la llamada Salada de Calanda, aunque su superficie la comparte con el término de Alcañiz.
Por otra parte, Calanda ofrece un acusado contraste paisajístico, pudiendo trasladarnos en cuestión de escasos kilómetros del ambiente estepario al del denso pinar que encontraremos en la sierra de Peñas Blancas o en el conocido Desierto de Calanda (desierto de almas que no de vegetación). Desde algunas de las alturas del Desierto podremos admirar la extensa masa de agua que se concentra en el embalse de Calanda.
Muy cerca de ese espacio encontraremos el lugar donde se funde el río Guadalopillo, tras haber atravesado la localidad de Calanda, con el río Guadalope. Extensas manchas de cultivos donde predomina el melocotón, acompañan las márgenes de estos espacios.
