Esta hermosa e interesante construcción está situada en la plaza Mayor de la población, actual plaza de España. Forma conjunto con la casa consistorial. En ella tienen un gran protagonismo tres amplios arcos góticos apuntados, dos de los cuales tienen su intradós decorado con arquillos lobulados y su trasdós con motivos vegetales (cárdinas). Los tres arcos están recorridos por finas molduras que se continúan por las columnitas adosadas a los grandes pilares.
Es indudable que esta construcción ha sido objeto de importantes alteraciones y ampliaciones a lo largo del tiempo. En el siglo XVIII se le añadió la galería superior, que sigue un esquema similar a la del edificio consistorial, aunque en este caso se hicieron coincidir tres arcos de esta galería sobre cada uno de los arcos góticos, con lo que se crea un ritmo discontinuo. Su gran alero está decorado con grandes lunetos que acogen a óculos o vanos circulares (uno por cada arco de la galería). También es un añadido dieciochesco el relieve en estuco de la Santísima Trinidad -obra de Guitart- alojado en el arco del extremo derecho de esta galería. El reloj de sol situado bajo este relieve se pintó en 1884 y una inscripción bajo él alude a la Guerra de la Independencia.
En esta obra se debió llevar a cabo una importante intervención para paliar los efectos causados en ella por la explosión del polvorín en pleno centro de la ciudad en 1840. Intervención que afectó fundamentalmente a la zona más próxima a la esquina de la calle Mayor y a toda la fachada que da a esta vía pública.
Ha sido considerada tradicionalmente como un ‘trasunto» de las numerosas y hermosas loggias italianas. Es evidente que estamos ante una construcción que no comparte la tipología de las lonjas de las grandes poblaciones de la Corona de Aragón, como Valencia, Barcelona, Palma de Mallorca y la propia Zaragoza: edificios todos ellos cerrados con esbeltas columnas que presentan espacios amplios y diáfanos en los que se llevaban a cabo grandes transacciones comerciales. A diferencia de ellos, la construcción alcañizana se concibe como una loggia, es decir, una estructura abierta hacia la vía urbana o más concretamente hacia la plaza pública y en ella es prioritaria la función representativa y protocolaria sobre el aspecto utilitario o funcional. Se nos presenta como un gran escenario para grandes actos, como una gran fachada o preámbulo tras el que se dispone un conjunto de edificaciones municipales (diverso y cambiante en el tiempo). El ya subrayado valor simbólico político (enaltecedor del poder municipal) lo comparte con la casa consistorial anexa, de tal modo que se nos presenta como un conjunto único cuya influencia italiana induce a pensar que pudo ser el resultado de un diseño o proyecto común, que pudo llegar a Alcañiz en el siglo XVI a través de su notable círculo de humanista, y que fue clave para definir la plaza renacentista: el centro urbano de la ciudad ‘moderna’.
El binomio «Ayuntamiento y Lonja» de Alcañiz se declaró monumento histórico-artístico, mediante decreto del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes de 3 de junio de 1931 (publicado en la Gaceta de Madrid de 4 de junio de 1931). En la actualidad, Bien de Interés Cultural, categoría de Monumento.
Noticias interesantes
Las fuentes bibliográficas tradicionales ya subrayaban su interés. También evidencian que la función o funciones de esta construcción y de las que se disponían tras ella han estado siempre vinculadas a la propia vida municipal.
- Madoz (1845-1850) señala que en su interior había una sala para audiencia y administrar justicia, llamada comúnmente la Corte.
- Eduardo Jesús Taboada (1898) puntualiza que precisamente esta sala de la Corte fue la que resultó más dañada a causa de la explosión del polvorín de 1840, lo que motivó la pérdida de todos los adornos de orden gótico que tenía.
- Más tarde esa zona situada tras la loggia propiamente dicha tuvo diversas funciones: cárcel del partido judicial, cuartel de la Policía Municipal, vivienda, almacén, etc. Más recientemente acogió la biblioteca pública, espacios expositivos y parte del conservatorio de música. Actualmente sólo está en uso la planta baja, perviviendo el carácter público.
Últimas novedades sobre la historia de este edificio
En el estudio de Mar Aznar que se adjunta se reconoce la carencia de documentación directa sobre el pórtico de la Lonja, pero «sí contamos con datos documentales de los espacios interiores del edificio» (muy transformados en la actualidad). «Hasta la construcción del Consistorio Renacentista fue la sede que aglutinó todos los aspectos del poder institucional del municipio – Corte o Audiencia del Justicia, Cárceles, primitivas Casas Comunes y la Cambra – siendo denominada en la documentación la Casa de la Villa. Este apelativo hace referencia al Ayuntamiento de un modo genérico, es decir, al conjunto de espacios utilitarios para el funcionamiento del municipio, a saber, la regulación de la justicia, economía, comercio, y por supuesto, gobierno de las poblaciones». Se aportan novedades que permiten no sólo «reconstruir una visión amplia del conocimiento de la historia del conjunto monumental desde su origen hasta el siglo XVI, sino documentar la fecha y precio de la adquisición de la Corte o Escribanía del Justicia por el Concejo. Un dato contenido en un Memorial del siglo XVIII que se alza como la piedra angular en el ulterior desarrollo de la denominada “Casa de la Villa” y su consecuente crecimiento de espacio representativo». » La Escribanía del Justicia o Corte fue adquirida por el Concejo en 1449 por el precio de 6.000 sueldos jaqueses, momento a partir del cual tiene sentido institucional la vertebración del conjunto monumental». » La primera Cárcel Real sería construida en el espacio contiguo a la Corte, probablemente después de la toma de control del primitivo espacio institucional por parte del Concejo. Sus reparaciones e infraestructura eran potestad privativa del poder municipal. Podemos asegurar que el primitivo Consistorio se corresponde con el primer bloque edificado, situado bajo el pórtico y adosado a la Corte. La información sobre la Cambra, situada en el último tramo de la Lonja, comienza a manifestar su actividad en el último tercio del siglo XV. Las pistas nos llevan a plantear que su construcción se realizó en consonancia con la Cárcel, generando el espacio de compartimentos unificados de la Casa de la Villa que hoy denominamos Lonja».
Enlaces de interés
- Fotografía antigua procedente del Archivo Galiay (1900-1952) [DARA]
- CABRÉ AGUILÓ, Juan, Catálogo artístico-monumental de la Provincia de Teruel, inédito [1909-1910], tomo II, lám. 68, fig. 264 [pp. 213, 216].
Más información
En ese apartado se puede descargar un estudio histórico-documental del conjunto lonja-casa consistorial, realizado por Mar Aznar cuando se restauraron sus fachadas.

